| Florencia
Cuna de las letras italianas -gracias a los tres grandes
literatos del quattrocento: Dante, Petrarca y Boccacio-,
y del arte renacentista, la capital de la Toscana cautiva
al visitante con las huellas de su esplendoroso pasado.
En la Edad Media fue el centro intelectual del país.
En el siglo XV la familia de los Medici, que la gobernó
durante siglos, llevó la ciudad a su máximo
esplendor. En la época medieval estaba estructurada
en cuatro barrios o "quartieri" divididos
por el río Arno, que pueden tomarse como referencia
para visitar la ciudad. Son: Santa María Novella,
San Giovanni, Santa Croce y Santo Spirito.
Santa María Novella cuenta desde principios del
siglo XX con una estación de ferrocarril que
es un fiel reflejo de las primeras obras de la arquitectura
racional. Desde allí se accede a una de las grandes
joyas del arte florentino: la iglesia de Santa María
Novella . Iniciada en 1246 por los frailes dominicos
en ella participaron artistas como León Battista
Alberti, autor de la fachada de estilo románico
gótico, Filippo Lippi y el genial Giotto, que
dejó como legado su famoso crucifijo. Entre sus
salas destacan la Capitular, conocida como "sala
de los Españoles". La iglesia de Santa Trinidad,
del siglo XI, y el palacio Strozzi son otros lugares
de interés en la zona.
Desde
la plaza de Santa María Novella, atravesando
la calle de Cerretani, se llega a la plaza de San Giovanni,
en el barrio del mismo nombre y lugar de acceso a la
emblemática plaza del Duomo, que alberga la catedral
gótica de Santa María dei Fiori . Construida
sobre la antigua basílica de Santa Reparata,
fue iniciada por Arnoldo di Cambio a comienzos del siglo
XIII. La elegante cúpula, añadida en el
siglo XV, es obra de Brunelleschi. El campanil , situado
a la derecha de la catedral, fue creado por Giotto en
1334. La fachada no se completó hasta mediados
del siglo XVIII. Enfrente del Duomo se sitúa
el batisterio de San Giovanni, de estilo románico
florentino. Su puerta de bronce, que recrea imágenes
del Paraíso, es obra de Andrea Pisano y Lorenzo
Ghiberti. Numerosas obras esparcidas entre la catedral,
el campanil y el batisterio se guardan en el museo del
Duomo. El barrio cuenta con otros lugares de ineludible
visita, entre los que destacan la galería dell´
Accademia , que cobija el original del "Rapto de
las Sabinas", de Juan Bolonia, y el célebre
David de Miguel Ángel.
Otros lugares de interés son el palacio de Medici
Riccardi y la basílica de San Lorenzo, en cuyo
interior encontramos las capillas de los Medici con
los restos funerarios de la familia. Conviene reservarse
un tiempo para conocer la primera biblioteca pública
del renacimiento en el convento de San Marcos, y los
museos de la universidad de Firenze , fundados por los
Medici.
La piazza Della Signora, en el barrio de Santa Croce,
está presidida por el palacio Vecchio y la Galería
de los Oficios. El palacio Vecchio fue creado en 1299
como residencia de priores por Arnolfo di Cambio. La
imponente torre de 94 metros de altura se añadió
posteriormente. En su interior merecen una visita el
salón de los Quinientos, el gabinete de Francisco
I, el cuarto de los Elementos y la sala de los Gigli.
Sobre la plaza de la Signora surge una de las mejores
muestras del gótico tardío: la loggia
dei Lanzi. Entre las obras que acoge este pórtico
construido a finales del siglo XIV destaca el Perseo
de Cellini y una copia del "Rapto de las Sabinas"
de Juan de Bolonia., ya que el original se encuentra
en la galería de la Academia. La galería
de los Oficios, uno de los mayores museos de Italia,
fue fundada por Francisco I de Medici. El edificio consta
de dos plantas: la superior, construida al mas puro
estilo neoclásico, y la inferior, con una galería
porticada con estatuas de personajes ilustres.
Para que los Medici no tuvieran que pasar por la plaza
para entrar en la galería se creó un corredor
conocido como "Vasario", que la unía
con el palacio Pitti, residencia de la influyente familia.
A lo largo del corredor, que pasa también por
el ponte Vecchio, el más antiguo de Florencia,
se colocaron una serie de autorretratos de los Medici.
La galería conserva verdaderas obras de arte
de pintores italianos de los siglos XIII al XVIII, entre
los que podemos nombrar a Giotto, Boticelli, Leonardo,
Rubens, Rafael y Caravaggio. Otros lugares de interés
son la basílica francesa de Santa Croce y la
capilla de los Pazzi, de Brunelleschi.
El barrio de Santo Spirito, situado al otro lado del
río Arno, toma su nombre de la iglesia homónima
creada por Brunelleschi, una de las más bellas
del renacimiento. Otros lugares que merecen una detallada
visita son la capilla Brancacci, situada dentro de la
iglesia de Santa María del Carmine, famosa en
todo el mundo por contener los frescos de Masaccio,
y el palacio Pitti, con la galería Palatina,
que guarda obras de arte de los siglos XV y XVIII. Tampoco
debemos olvidar la plaza de Michelangelo, con copias
del David y cuatro estatuas de los sepulcros de los
Medici, y el museo de Bardini, que alberga una colección
de objetos de arte dejados en herencia a la ciudad por
el anticuario Bardini.
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